.jpg)
Maggi y Eni tenían una prima que se casaba, para lo cual la comadre está, que nunca antes la había conocido, me mando una invitación para ir con su primita.. la verdad la idea no me agrado mucho..eso de los compromisos sociales en pareja.. me parece la cosa màs ahuesante del mundo era en un fundo a las afueras de Lima. Osea ni siquiera para salir huyendo, pero por el principal problema de estar en una relaciòn "formal" tuve que acceder a ir.
Ese dìa fuimos en el auto de un tìo de las gemelas, Maggi a mi derecha y Eni a mi izquierda, ya se imaginan lo ìncomodo del viaje, tratando de sortear los tocamientos de Eni y distrayendo a Maggi para evitar descubriera algo, lo cual no era muy còmodo en ese momento. Entre risas nerviosas y bùsqueda de temas burdos, llegamos al mentado sitio, todo estaba como una mujer desearia, tiernamente decorado, de detalles blancos, hasta un arquito.. y un montòn de chiches ridìculos màs..
La ceremonia, para que detallar estuve luchando por no dormirme, Eni me golpeaba suavemente con el codo pues me estaba cabeceando de rato en rato. Cuando al fin terminò y fuimos hacia un gran salòn a la recepciòn rodeado de un gran jardin, mientras la novia estaba recibiendo el saludo de "todos" absolutamente todos los presentes, me trajeron una copa de champagne, mientras estaba flanqueado por las gemelas, quienes no perdìan la oportunidad de presentarme a cualquier infeliz familiar que pasarà por ahì; la verdad me tenìa sin cuidado esas personas, quise ir al baño y me disculpe de las chicas, ademàs que estaba algo aburrido, estaba buscando el baño, cuando al fin lo ubiquè, habìa una cola exageradamente larga, le preguntè a un mozo que pasaba por ahì si habìa otro baño, me indicò que si pero tenìa que salir de la casa estaba a la espalda, y asì lo hice , pero no daba con el bendito baño, habìa mucha gente afuera tambièn, hasta que preguntando de mozo en mozo, pude al fin terminar con mi suplicio, me lavè las manos y me mirè en el espejo, estaba como para ir a la entrega del Oscar, jajaja me arreglè la corbata cuando abró la puerta me encuentro cara a cara con Eni, quien me empuja metiendose raudamente al baño.
-Creìste que te ibas a escapar??-me susurrò sensualmente.
-Te crees muy lista, no?? oye Maggi nos va a estar buscando- le dije siendo sincero.
-No creo tiene para rato pues la abuela la acaba de encontrar y no va a soltarla por un buen rato-me dijo guiñàndome un ojo mientras todo el rato habìa tenido los brazos sobre mi pecho sobando suavemente mi saco.
-Y que quieres hacer??-preguntè estupidamente sospechando la respuesta.
-Tù que crees-me dijo lanzàndoceme encima a besos.
El vestido que tenìa era corto, un poco arriba de las rodillas pero siempre dirè que no hay nada como tirar a una flaca con vestido le da un toque de sensualidad, no sè. Me saquè el saco, la corbata la aflojè y me abrì la camisa, mientras ella me abrìa el pantalòn, se hizo la truza a un lado (una bombacha muy coqueta color violeta) se bajo las pitas de los hombros del vestido y pude lamer esos senos mientras le intercaladas suaves chupadas, el champagne me habia dado unas ganas terribles, la tenìa levantada como mochila mientras estaba yo parado, pero como que esa pose despuès de un rato agobia un poco, aunque la carita y los gemidos que lanzaba Eni, eran increibles, tuve que sentarme sobre la taza del baño para continuar con la faena, era tan extremo que hasta podìa escuchar la humedad traquetear en las penetraciones que hacìamos mientras mi dedo jugueteaba en su delicioso huequito posterior.
Comencè a sentir ya el cosquilleo en las pelotas, cuando la detuve y la puse de espaldas y contra la pared, le di un par de suaves nalgadas y mirè como se estremecìa y vibraban esas nalgadas con mi acciòn, me excité, de espaldas a mi, pasé mis manos por sus pechos, rocè sus pezones, bajè hasta su conchita, y luego acomodè mi herramienta para poder entrar de la mejor manera a ese estrecho tesoro, pulsiè primero la cabecita, ella como que se estremecìo un poco con el primer intento, pero fue entrando resbalando, poco a poco hasta que sentì sus nalgas tocar mi ingle y comenzamos a menearnos con un ritmo lento pero profundo, hasta que ya no sentì inconvenientes por parte de ella y comencé a acelerar, una mano en su conchita con los dedos empapados, y la otra sujetándo un seno, hasta que sentì fluir la leche por el tronco del pene y salir a presiòn. nos quedamos en silencio mirandonos uno al otro, comencè a sentirme totalmente atraìdo hacia Eni ver esos reflejos en sus claros ojitos marrones tan perfectos, como los de Maggi que.. comenzaron a tocar la puerta..
-Mierda..!!-susurrè mientras me arreglaba.
Eni me mirò mientras se arreglaba la ropa tambièn.
-Ocupado -dijo Eni.
-Eni, soy yo, Maggi-respondiò la voz desde afuera.
-Maggi..??
Diablos, tenìa que salir por.. por la ventana, pero me iba a ensuciar todo, tuve que sacarme la corbata, el saco y la camisa, me trepè como pude, y logrè descolgarme casi se me atraca el zapato en la ventana cuando oigo que Eni abrè la puerta y Maggi, le reprocha por que se habìa demorado tanto en abrirle.
Felizmente no se ensucio el pantalón, pero el vividi estaba hecho mugre, por fortuna, la camisa iba encima y el resto, estaba algo exaltado, me arreglé la ropa mientrs iba caminando dàndole la vuelta al sitio. Me sentía en adrenalina pura, son pocas las veces que uno puede estar tan excitado, en riesgo y superarlo de un modo tan vertical, pero la conciencia me dio una martillada, pues en el fondo no estaba bien lo que había hecho, pero nada que una copa de champagne no pueda aliviar.
Me encontré con las chicas, que parecían buscarme, les dije que yo también las estuve buscando y la demora pareció disiparse y perder importancia. Sin embargo noté algo que me asustó mucho. Eni me miraba de otra forma, ya no era pasión sólo lo que emanaba de sus ojos sino algo más, y lo que me daba aún más temor era que sentía que de los míos también.
Ese dìa fuimos en el auto de un tìo de las gemelas, Maggi a mi derecha y Eni a mi izquierda, ya se imaginan lo ìncomodo del viaje, tratando de sortear los tocamientos de Eni y distrayendo a Maggi para evitar descubriera algo, lo cual no era muy còmodo en ese momento. Entre risas nerviosas y bùsqueda de temas burdos, llegamos al mentado sitio, todo estaba como una mujer desearia, tiernamente decorado, de detalles blancos, hasta un arquito.. y un montòn de chiches ridìculos màs..
La ceremonia, para que detallar estuve luchando por no dormirme, Eni me golpeaba suavemente con el codo pues me estaba cabeceando de rato en rato. Cuando al fin terminò y fuimos hacia un gran salòn a la recepciòn rodeado de un gran jardin, mientras la novia estaba recibiendo el saludo de "todos" absolutamente todos los presentes, me trajeron una copa de champagne, mientras estaba flanqueado por las gemelas, quienes no perdìan la oportunidad de presentarme a cualquier infeliz familiar que pasarà por ahì; la verdad me tenìa sin cuidado esas personas, quise ir al baño y me disculpe de las chicas, ademàs que estaba algo aburrido, estaba buscando el baño, cuando al fin lo ubiquè, habìa una cola exageradamente larga, le preguntè a un mozo que pasaba por ahì si habìa otro baño, me indicò que si pero tenìa que salir de la casa estaba a la espalda, y asì lo hice , pero no daba con el bendito baño, habìa mucha gente afuera tambièn, hasta que preguntando de mozo en mozo, pude al fin terminar con mi suplicio, me lavè las manos y me mirè en el espejo, estaba como para ir a la entrega del Oscar, jajaja me arreglè la corbata cuando abró la puerta me encuentro cara a cara con Eni, quien me empuja metiendose raudamente al baño.
-Creìste que te ibas a escapar??-me susurrò sensualmente.
-Te crees muy lista, no?? oye Maggi nos va a estar buscando- le dije siendo sincero.
-No creo tiene para rato pues la abuela la acaba de encontrar y no va a soltarla por un buen rato-me dijo guiñàndome un ojo mientras todo el rato habìa tenido los brazos sobre mi pecho sobando suavemente mi saco.
-Y que quieres hacer??-preguntè estupidamente sospechando la respuesta.
-Tù que crees-me dijo lanzàndoceme encima a besos.
El vestido que tenìa era corto, un poco arriba de las rodillas pero siempre dirè que no hay nada como tirar a una flaca con vestido le da un toque de sensualidad, no sè. Me saquè el saco, la corbata la aflojè y me abrì la camisa, mientras ella me abrìa el pantalòn, se hizo la truza a un lado (una bombacha muy coqueta color violeta) se bajo las pitas de los hombros del vestido y pude lamer esos senos mientras le intercaladas suaves chupadas, el champagne me habia dado unas ganas terribles, la tenìa levantada como mochila mientras estaba yo parado, pero como que esa pose despuès de un rato agobia un poco, aunque la carita y los gemidos que lanzaba Eni, eran increibles, tuve que sentarme sobre la taza del baño para continuar con la faena, era tan extremo que hasta podìa escuchar la humedad traquetear en las penetraciones que hacìamos mientras mi dedo jugueteaba en su delicioso huequito posterior.
Comencè a sentir ya el cosquilleo en las pelotas, cuando la detuve y la puse de espaldas y contra la pared, le di un par de suaves nalgadas y mirè como se estremecìa y vibraban esas nalgadas con mi acciòn, me excité, de espaldas a mi, pasé mis manos por sus pechos, rocè sus pezones, bajè hasta su conchita, y luego acomodè mi herramienta para poder entrar de la mejor manera a ese estrecho tesoro, pulsiè primero la cabecita, ella como que se estremecìo un poco con el primer intento, pero fue entrando resbalando, poco a poco hasta que sentì sus nalgas tocar mi ingle y comenzamos a menearnos con un ritmo lento pero profundo, hasta que ya no sentì inconvenientes por parte de ella y comencé a acelerar, una mano en su conchita con los dedos empapados, y la otra sujetándo un seno, hasta que sentì fluir la leche por el tronco del pene y salir a presiòn. nos quedamos en silencio mirandonos uno al otro, comencè a sentirme totalmente atraìdo hacia Eni ver esos reflejos en sus claros ojitos marrones tan perfectos, como los de Maggi que.. comenzaron a tocar la puerta..
-Mierda..!!-susurrè mientras me arreglaba.
Eni me mirò mientras se arreglaba la ropa tambièn.
-Ocupado -dijo Eni.
-Eni, soy yo, Maggi-respondiò la voz desde afuera.
-Maggi..??
Diablos, tenìa que salir por.. por la ventana, pero me iba a ensuciar todo, tuve que sacarme la corbata, el saco y la camisa, me trepè como pude, y logrè descolgarme casi se me atraca el zapato en la ventana cuando oigo que Eni abrè la puerta y Maggi, le reprocha por que se habìa demorado tanto en abrirle.
Felizmente no se ensucio el pantalón, pero el vividi estaba hecho mugre, por fortuna, la camisa iba encima y el resto, estaba algo exaltado, me arreglé la ropa mientrs iba caminando dàndole la vuelta al sitio. Me sentía en adrenalina pura, son pocas las veces que uno puede estar tan excitado, en riesgo y superarlo de un modo tan vertical, pero la conciencia me dio una martillada, pues en el fondo no estaba bien lo que había hecho, pero nada que una copa de champagne no pueda aliviar.
Me encontré con las chicas, que parecían buscarme, les dije que yo también las estuve buscando y la demora pareció disiparse y perder importancia. Sin embargo noté algo que me asustó mucho. Eni me miraba de otra forma, ya no era pasión sólo lo que emanaba de sus ojos sino algo más, y lo que me daba aún más temor era que sentía que de los míos también.
