viernes, 18 de septiembre de 2009

La mujer en el espejo

Después de la aventurilla con las gemelas, que realmente fue algo extremo, quizás por lo improviso, ya que no lo busqué además de como tomó giro la situación, pero en esta vida ese tipo de cosas deben ser bienvenidas siempre, como escuché a algún profesor decir, "no basta con tener suerte hay que estar preparado cuando te llegue"; pero ese es otro tema, lo que sí es que después de eso, Maggi se volvió muy celosa conmigo, me estaba checando a cada rato, mientras Eni mas bien muy cariñosa me paraba enviando mensajitos eroticones en una suerte de coqueteo furtivo. La situación se puso un tanto delicada, porque miles de ideas se me venían a la mente ¿cómo podía saber si..?
-Querían divertirse conmigo.
-Esos mensajes, Maggi tenía conocimiento, y era una trampa.
-Era una trampa y querían divertirse conmigo.
-O las cosas eran como se veían a simple vista ( a veces la realidad supera la ficción)
Así que me portaba con mucho recato al inicio, encima Roxanne estaba inubicable no me contestaba el celular y nunca coincidía conmigo y no iba estar recadeandome con ella con cabeza de pan o el muelas (muy sapos), y en esa época paraba medio eléctrico por mi juventud, así que cada vez que tenía un dinerillo o Maggi lo tenía íbamos a mi centro de operaciones en miraflores y terminaba dándole de alma, esas habitaciones me hacían acordar a una cabaña por el techito de madera y lo medio rustico que era y siempre al abrir la cortina pensaba que vería un lago y montañas, ja ja.

Pero en realidad cuando tenía la carita de Maggi frente a la mía mientras le levantaba las piernas y su carita se fruncía cada vez que le entraba, imaginaba que era Eni, la verdad me estaba obsesionando un toque con Eni, hasta para chuparmela era mejor que Maggi.

Un día llamé a casa de Maggi para salir al cine, me contesta y acepta, hacía frío, era agosto más o menos, nos encontrámos en el planet de san borja ella estaba con un chullito, su casaquita, jean y unas botitas, estaba adorable, a veces nunca uno esta conforme pero ante esta visión lo estuve la menos un rato ( con su respectivo reproche de conciencia, por desear a su hermana) no recuerdo mucho la pela que fuímos a ver, porque una vez adentro Maggi comenzó a tocarme la pierna, a sobarla, sentía sus dedos caminar por mi muslo interior, me puse más duro que Jim Morrison en concierto, pero traté de sobreponerme, ya que yo había invitado y quería al menos ver la película, después ya le daría el tratamiento especial, pero seguía insistente, nos besamos pero me besaba tan rico que no podía mantener a la fiera tranquila, tuvimos que salir de la sala antes de ver siquiera la mitad de la película y le dije -dónde siempre?- me miró dudando -donde tú quieras- Tomámos un taxi al centro de operaciones, al entrar me pidió que me echara y la mirara(ella había estado medio callada todo el rato, pero si muy activa), se quitó a media luz el chullo mientras se ondeaba su cadera, luego la casaca, todo iba al piso, este arrebato de sensualidad me tenía perplejo, pero me encantaba, una vez que estaba ya en ropa interior, la cual no había visto antes, pero me gustó lo fina que era(en esa época no era común para mi ver una así) se acercó despacio y me desvistió muy suave posando sus labios sobre mi piel en cada intervalo y hasta la lenguita, se sentó sobre mi, para esto ya estaba enchaquetada la herramienta, lo colocó despacio y comenzo a sacudirse una vez que entró todo ( hasta el bigote) pero lo que me sacó de cuadro fue que me comenzó a ahorcar por momentos, unas ajustadas con su conchita increibles, cosa que no había hecho antes, la cogí y la eche boca abajo sobre la cama, se la metí fuerte un rato, le di un par de nalgadas fuertes, y me eche sobre ella mientras le susurré en el oído muy suave.
-Eni por pendeja te voy a romper el culo(por supuesto había caído en cuenta, ella lo había podido ocultar muy bien hasta ese momento)
Me cagaba de risa por dentro, pido se me dispense la expresión, pero esta flaca era una guarra en toda la expresión, y lo que había hecho, me encantaba, pero debía de pegarla de punisher y castigarla por su travesura, así que primero con los dedos mojados por sus jugos, comencé a darle forma al camino oscuro que tomaría, cuando ya metí el segundo dedo noté que estaba lista para ser castigada, todo este rato sólo gimió como una perrita sin decir nada, volví a darle una nalgada, más que excitarme se la dí por joda, estaba ella boca abajo, abrí despacio sus nalgas redondas y duritas(me dijo que hacia bicicleta 3 veces por semana) y metí despacio el pene, primero la cabecita, despues sentía como iba resbalando poco a poco el tronco, sentir sus nalgas entumecidas por la atorada, hacía que me arrechara más, ella abría cada vez más las piernas, una vez que entró todo, lo saqué despacio, otra vez volví a metersela despacio, muy despacito, hasta que mi boca lleguó a su orejita, que tuve que mordisquear cariñosamente, mientras el ritmo de mis embates comenzó a aumentar y los chillidos y espasmos de su cuerpo comenzaron a cordinarse hasta que sentía que me venía. La saqué un toque mordiquié sus nalgas que estaban increibles, la voltié y quise entubarla como en las películas, le levanté las piernas, esos delgados tobilos los tenía bien arriba, y pude ver claramente su carita mientras la verga le entraba esta vez sin tanta delicadeza, y sus senos se sacudían y sus ojos daban largas pestañeadas y su cuello se doblaba haciendo que mirara por ratos hacia las cortinas que teníamos en frente de ambos, sus manos estrujaban las sabanas, por ratos yo tomaba ambas piernas y las juntaba al frente mío sin sacar el pene, haciéndome gozar a tal punto su estreches que no tuve remedio sino venirme y terminar echado sobre ella.
-Me encantas, pero esto no debe ser..y lo sabes no??-me dijo agitada aún-
-Sí, lo sé, eres una loquita, pero me encanta comerte-le susurré más agitado.
-Y si llegará Maggi?? que harías..??-me preguntó echada a mi lado.
-Que qué haría?? No sé.. por qué me preguntas eso, este juego es muy complicado Eni, y ambos sabemos que el que lo juega, en todos los casos nunca ganará, tan solo experiencias, no estamos jugando a ganar sino a gozar- le dije mirándo el vacío.
-Yo quiero harto a mi hermana, pero me gustas mucho-me dijo poniendo una mano sobre mi pecho y jugando sus dedos sobre mi piel.
-Todo esto ha sido genial, pero no creo que deba repetirse, ustedes son hermanas- le dije sentándome de pronto.
-No sé, voy a pensarlo-me dijo sentándose también.
-Cómo que vas a pensarlo?? lo que dije no fue una sugerencia.. ñaña-le dije mirándola a los ojos.
-Y quién dice que no puedo extorsionarte a que nos veamos y tiremos, total parece que te gusta "comerme"-me dijo sonriéndo picaramente.
Mierda..! esta comadre estaba dispuesta a chantajearme?? y con sexo?? Encima estaba buena. El sueño de todo arrecho, pero ¿¿está huevona?? no existe la mujer que pueda chantajearme y encima que me lo diga así con ese desparpajo.
Ese día la dejé a una cuadra de su casa despidiéndose con un arriesgado beso que podía delatarnos con cualquiera que conociera a las gemelas; ya no contesté sus mensajes eróticos los siguientes días, las cosas con Maggi se pusieron frías, ya no me satisfacía el echo de llevarla a la cama, porque tenía la idea de Eni en la cabeza, en mis fantasías, esa idea que estaba Maggi a mi lado y en el espejo estaba Eni sonriéndome, sólo quería que Maggi me maltratara, se portara mal conmigo, pero más bien era más buena, más cariñosa, aunque lo celosa nunca menguaba y sabía que si ella se enteraba eso la destruiría POR COMPLETO(emocionalmente me refiero). Era como evitar ver tu reflejo en el espejo, en este caso ver el reflejo de Maggi, ver a Eni.

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