miércoles, 24 de febrero de 2010

dulce ignorancia o amarga verdad?


Estaba caminando hacia los camerinos de hombres cuando furtivamente apareció Maggi, y me sujeto por el brazo.

-Dime la verdad, aunque duela-me dijo sin pestañear y mostrándome la mirada más insensible que podía tener-
Pensé este es el momento de acabar algo que sé que no debió comenzar, de liberarla de ese suplicio que significaba mi apatía por ella y nuestra relación, pero no tenía el corazón (o el valor) para decírselo.
-Maggi, qué quieres que te diga? Eres fantástica, pero estoy confundido y no quiero hacerte daño (sí claro, era un cobarde por no decirle de una vez, pero en esa época prefería que la flor se marchitará por falta de agua que por pisotearla)-le dije volteando la cara- discúlpame pero estoy un tanto apurado-
-Por qué esa indiferencia? Pensé que me querías –me dijo quebrando la voz a mi espalda-
Me sentí como una mierda, no voy a negarlo a veces seas hombre o mujer, hemos lastimado gratuitamente a otras personas a las cuales en otras circunstancias hubiéramos abrazado y besado hasta lastimarnos físicamente, pero en ese momento volver a ella sería más perjudicial, sería sádico de mi parte.
-Te quiero por eso no estoy dispuesto a lastimarte- le dije sin voltear a mirarla, a mirar esos ojos tan penetrantes y expresivos, tan tiernos y que abrasaban mi alma hasta dejarme en cenizas-

Caminé y no pude oír lo último que dijo, era lo mejor, no estaba dispuesto a lastimarla más, un daño que ella desconocía y que yo quería evitar seguir facilitándoselo. Intenté evitarla el resto del tiempo que estuve en el trabajo, pero me sentía muy mal, ni yo mismo sabía en ese momento que sentía o que debía sentir, las bromas y los comentarios del muelas y de cabeza de pan me parecían tan vacíos, que traté de pensar en los cursos que me tocaban más tarde en la universidad, y en las manías de mis profesores.

Cuando el día acabo y ya estaba con mi mochila caminando hacia el sitio donde tomaría mi carro, me crucé con Eni que supuse iba hacia mi trabajo a ver a su hermana. Me miró semisonriente y se acercó hacia mí.

-Hola guapo, que ingrato eres- me dijo acercándose a darme un beso-
-Hola Eni- apurándome en darle el beso en la mejilla- como te va- le dije tratando de mantener la compostura-
-Que frío- me dijo sin ocultar su sorpresa- por qué ese animo? Estás molesto? O te fue mal hoy?-me dijo tratando de mostrarme un interés sincero-
-Estas realmente interesada en saber que tengo? –le pregunté agresivamente-
-Sí-
-Hoy traté como un perro a tu hermana, y me siento remal por eso, no se lo merecía. No he sido una persona buena con ella, que si se lo merecía, merecía todo mi cariño y respeto.
-No sabía es que ella..
-No, tu no sabes nada Eni, al menos ahora me siento un poco mejor porque me doy cuenta que al menos tengo alma dentro de este cuerpo, no arena o sal, en cambio tú no te sientes ni remotamente mal por que tu hermana un fulano la haga sufrir y la engañe- le dije creo injustamente sacando todo lo que había macerado dentro de mi durante el día-
-Yo sólo buscaba un poco de cariño, al menos un poco, siempre me tocan los malos, incluso tú, cuando te conocí, me gustaste, y recordé que a Maggi siempre lo bueno le pasa, y traté de darle un sorbo a esa suerte de ella, pero hasta tú que eras bueno, sólo me tocó tu lado oscuro, inclusive eso, y fui tan estúpida de creer que conmigo la pasabas mejor que con ella y guardé la esperanza que al dejarla estarías conmigo, pero al dejarla nos dejaste a ambas y mi mundo quedó nuevamente vacío- finalizó mientras miraba al piso y pude notar caer lagrimas al piso, mientras gente pasaba caminando imperturbable a nuestro lado.
-La vida no es lo que pensamos, sólo nos queda tratar de ser felices evitando dañar a otros- es lo que he aprendido, y si quieres unas disculpas por que yo también dejé que esto sucediera, y creara ilusiones en ti, te las doy, y eres especial para mi sino no hubiera permitido que esto pasará, te digo esto, porque quizás tú estabas más conciente de todo lo que estaba ocurriendo, mientras para Maggi es preferible que sufra poco en la ignorancia a que sepa la cruel verdad, espero que eso respetes Eni, es todo lo que puedo pedirte al menos por los buenos tiempos- le dije mientras se me hacia un nudo en el pecho-
-Sí, creo que eso al menos le debemos a Maggi-me dijo secándose las lagrimas y acercándose a abrazarme-
-Cuídate mucho- le dije le di un beso en la frente y me di la vuelta y caminé sin mirar atrás-
Ya no debía mirar atrás, trataría de evitar jugar con sentimientos ajenos, pero en mi creencia del karma sabía que esto se revertiría en el momento menos pensado, y sería cuando quizás ya ni recordará este momento.

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